Secretos y Caballos

Cuidado con lo que dices si estás cerca de un caballo. Una antigua superstición asegura que los secretos contados junto a sus orejas son desvelados. La cosa no tiene mucho fundamento ya que los caballos difícilmente pueden hablar y explicar lo que oyen. Seguramente la tradición nació en la época en que los mensajes eran transportados por veloces jinetes que además actuaban de recaderos. Cuando no se disponía de un documento o de dinero y conocimiento para redactarlo, se le daba un mensaje verbal al jinete y éste lo reproducía, más o menos de forma fidedigna, al llegar a destino.
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